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Unasylva: 300 años de actividades forestales sostenibles

Vol 64







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    Book (stand-alone)
    Unasylva: 300 ans de foresterie durable
    Vol 64
    2013
    Also available in:

    Les forestiers tendent à regarder à long terme parce que les arbres mettent longtemps à grandir. Cela pourrait expliquer pourquoi ils ont été les pionniers dans l’élaboration du concept moderne de durabilité. Si l’on débat encore pour savoir où, quand et à travers qui a émergé ce concept, dans ce numéro d’Unasylva, Schmithüsen plaide en faveur de Hans Carl von Carlowitz, en qui il voit la figure ayant catalysé le processus. Il y a trois cents ans cette année, von Carlowitz, un administrateur d es mines allemand, était contrarié de voir s’épuiser le bois devant approvisionner les mines d’argent qu’il supervisait; il était en outre fort critique à l’égard de la pensée exclusivement axée sur le profit, qui était à l’origine de la surexploitation des forêts. Il publia ainsi un ouvrage, Sylvicultura oeconomica, dans lequel il forgea le terme allemand désignant la durabilité, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz déclarait que le principe de la Nachhaltigkeit devait être appliqué à la gestion fores tière de façon à garantir un approvisionnement en bois perpétuel, et il incitait vigoureusement à adopter des mesures susceptibles de faire des forêts une ressource économique permanente. Au cours des décennies et des siècles suivants, le concept de la Nachhaltigkeit se diffusa, partant de l’Europe centrale pour se répandre en Inde, aux États-Unis d’Amérique et ailleurs. Selon toute probabilité, ce fut là le point de départ de l’approche moderne de gestion durable des forêts (GDF). Selon un ar ticle de Küchli, la foresterie suisse était fortement influencée par les approches allemandes mais, à la fin des années 1800, elle s’en détourna pour se diriger vers ce qui a fini par être connu sous le nom de foresterie proche de la nature. Cette démarche abandonna la tendance précédente consistant à simplifier les peuplements forestiers, et privilégia le développement de peuplements mixtes à régénération naturelle, composés principalement d’espèces locales. Pour Küchli, la gestion forestière p roche de la nature pourrait représenter la stratégie la plus efficace pour faire face aux changements climatiques.
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    Unasylva: 300 years of sustainable forestry
    Vol 64
    2013
    Also available in:

    Foresters tend to take a long-term view because trees take so long to grow. That may explain why foresters have led the way in developing the modern concept of sustainability. There are debates on where, when and by whom this concept arose, but in this edition of Unasylva, Schmithüsen makes a case for Hans Carl von Carlowitz as the catalytic figure. Three hundred years ago this year, von Carlowitz, a German mining administrator, was vexed by the dwindling supply of wood for the silver mines he o versaw, and he was critical of the profitdriven thinking that was causing overharvesting of the forest. He published a book, Sylvicultura oeconomica, in which he coined the German term for sustainability, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz said that the Nachhaltigkeit principle should be applied to the management of forests to ensure the perpetual supply of timber, and he urged the adoption of measures that would make forests a permanent economic resource. Over the next decades and centuries, the Nac hhaltigkeit principle spread through Central Europe and to India, the United States of America and elsewhere. Arguably, it was the start of the modern approach to sustainable forest management (SFM). According to an article by Küchli, forestry in Switzerland was influenced strongly by German approaches, but in the late 1800s it diverged towards what became known as close-to-nature forestry. This approach moved away from the earlier tendency to simplify forest stands towards the development of mi xed, naturally regenerating stands composed mainly of local species. Küchli thinks that close-to-nature forest management could be the most effective strategy in the face of climate change.
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    Book (series)
    El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2014 (SOFIA)
    Oportunidades y desafíos
    2014
    En un mundo en el que más de 800 millones de personas siguen padeciendo malnutrición crónica y en el que se espera que la población mundial aumente en otros 2 000 millones hasta llegar a los 9 600 millones de personas para el 2050 (con una concentración en las zonas urbanas costeras), tenemos que enfrentar el inmenso desafío que supone alimentar a nuestro planeta y proteger al mismo tiempo sus recursos naturales para futuras generaciones. En esta nueva edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura, se destaca el importante papel que la pesca y la acuicultura desempeñan en la eliminación del hambre, el fomento de la salud y la reducción de la pobreza. Nunca antes se ha consumido tanto pescado ni se ha dependido tanto del sector para alcanzar una situación de bienestar. El pescado es muy nutritivo, una fuente vital de proteínas y nutrientes esenciales, especialmente para muchos miembros más pobres de nuestra comunidad mundial. La pesca y la acuicultura son una fuente no solo de salud, sino también de riqueza. El empleo en el sector ha crecido más rápido que la población mundial. El sector da empleo a decenas de millones de personas y es la base de los medios de vida de cientos de millones más. El pescado sigue siendo uno de los productos más comercializados en todo el mundo. Es especialmente importante para los países en desarrollo, pues en ocasiones tiene un valor que asciende a la mitad del total de los productos que dichos países comercializan. Sin embargo, es ne cesario considerar otros aspectos además de la economía y asegurar que el bienestar ambiental sea compatible con el bienestar humano a fin de que la prosperidad sostenible a largo plazo sea una realidad para todos. Para ello, fomentar la responsabilidad y la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura es fundamental para nuestra labor y nuestros objetivos. Reconocemos que la salud de nuestro mundo, así como nuestra propia salud y seguridad alimentaria futura, dependen de nuestra manera de tratar a este planeta azul. A fin de proporcionar una gestión más amplia y una gobernanza mejorada del sector, la FAO está promoviendo el Crecimiento Azul como un marco coherente para la ordenación sostenible y socioeconómica de nuestros recursos acuáticos. Anclado en los principios establecidos ya en 1995 en el Código de Conducta para la Pesca Responsable, el Crecimiento Azul se centra en la pesca de captura, la acuicultura, los servicios ecosistémicos, el comercio y la protección social. En consonan cia con el Marco estratégico revisado de la FAO, la iniciativa se centra en la promoción de la utilización sostenible y la conservación de los recursos acuáticos renovables de manera económica, social y ambientalmente responsable. Su objetivo es reconciliar y equilibrar las prioridades entre el crecimiento y la conservación, y entre la pesca industrial y artesanal y la acuicultura, asegurando beneficios equitativos para las comunidades. Para alcanzar estos objetivos, la iniciativa del Crecimient o Azul se nutre de conocimientos técnicos procedentes de toda la Organización. La FAO reconoce la importante contribución de la pesca en pequeña escala a la mitigación de la pobreza y a la seguridad alimentaria. A fin de fortalecer a las comunidades del sector, a menudo vulnerables y marginadas, la FAO ha venido apoyando activamente la elaboración de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala y ha estado colaborando con los gobiernos y los actores no estatales a fin de ayudar a los países en la aplicación de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos esfuerzos se corresponden en gran medida IV con el Año Internacional de la Agricultura Familiar en 2014, durante el cual seguiremos poniendo de relieve la importancia de la acuicultura, en especial de la piscicultura en pequeña escala, y apoyaremos su desarrollo. La producción mundial de pescado sigue creciendo a un ritm o más rápido que la población mundial y la acuicultura se mantiene como uno de los sectores de producción de alimentos de más rápido crecimiento. En 2012, la acuicultura estableció otro máximo histórico de producción y ahora proporciona casi la mitad del pescado destinado a la alimentación humana. Se prevé que esta proporción aumente un 62 % para el 2030, debido a la estabilización del rendimiento de la pesca de captura salvaje y al aumento considerable de la demanda de una nueva clase media mun dial. Si se desarrolla y practica responsablemente, la acuicultura puede generar beneficios duraderos para la seguridad alimentaria mundial y el crecimiento económico. El sector de la pesca y la acuicultura se enfrenta a grandes desafíos. Estos van desde el azote de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) a las prácticas perjudiciales de pesca, el despilfarro y la mala gestión de los asuntos públicos. Todos se pueden superar con una mayor voluntad política, alianzas estratégicas y una participación más plena de la sociedad civil y el sector privado. Es preciso fomentar la buena gobernanza garantizando la asimilación y aplicación de los instrumentos internacionales, tales como el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, y es necesario estimular soluciones innovadoras con las empresas y la industria. Todos tenemos un papel que desempeñar con objeto de facilitar que la pesca y la acuicultura prosperen de forma responsable y sostenible para las generaciones prese ntes y futuras. A este respecto, espero sinceramente que esta edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura les resulte un valioso instrumento de consulta y que mejore su comprensión de la función vital que la pesca y la acuicultura pueden desempeñar para realizar el futuro de seguridad alimentaria y sostenibilidad al que aspiramos.
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    Book (stand-alone)
    Unasylva: 300 ans de foresterie durable
    Vol 64
    2013
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    Les forestiers tendent à regarder à long terme parce que les arbres mettent longtemps à grandir. Cela pourrait expliquer pourquoi ils ont été les pionniers dans l’élaboration du concept moderne de durabilité. Si l’on débat encore pour savoir où, quand et à travers qui a émergé ce concept, dans ce numéro d’Unasylva, Schmithüsen plaide en faveur de Hans Carl von Carlowitz, en qui il voit la figure ayant catalysé le processus. Il y a trois cents ans cette année, von Carlowitz, un administrateur d es mines allemand, était contrarié de voir s’épuiser le bois devant approvisionner les mines d’argent qu’il supervisait; il était en outre fort critique à l’égard de la pensée exclusivement axée sur le profit, qui était à l’origine de la surexploitation des forêts. Il publia ainsi un ouvrage, Sylvicultura oeconomica, dans lequel il forgea le terme allemand désignant la durabilité, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz déclarait que le principe de la Nachhaltigkeit devait être appliqué à la gestion fores tière de façon à garantir un approvisionnement en bois perpétuel, et il incitait vigoureusement à adopter des mesures susceptibles de faire des forêts une ressource économique permanente. Au cours des décennies et des siècles suivants, le concept de la Nachhaltigkeit se diffusa, partant de l’Europe centrale pour se répandre en Inde, aux États-Unis d’Amérique et ailleurs. Selon toute probabilité, ce fut là le point de départ de l’approche moderne de gestion durable des forêts (GDF). Selon un ar ticle de Küchli, la foresterie suisse était fortement influencée par les approches allemandes mais, à la fin des années 1800, elle s’en détourna pour se diriger vers ce qui a fini par être connu sous le nom de foresterie proche de la nature. Cette démarche abandonna la tendance précédente consistant à simplifier les peuplements forestiers, et privilégia le développement de peuplements mixtes à régénération naturelle, composés principalement d’espèces locales. Pour Küchli, la gestion forestière p roche de la nature pourrait représenter la stratégie la plus efficace pour faire face aux changements climatiques.
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    Unasylva: 300 years of sustainable forestry
    Vol 64
    2013
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    Foresters tend to take a long-term view because trees take so long to grow. That may explain why foresters have led the way in developing the modern concept of sustainability. There are debates on where, when and by whom this concept arose, but in this edition of Unasylva, Schmithüsen makes a case for Hans Carl von Carlowitz as the catalytic figure. Three hundred years ago this year, von Carlowitz, a German mining administrator, was vexed by the dwindling supply of wood for the silver mines he o versaw, and he was critical of the profitdriven thinking that was causing overharvesting of the forest. He published a book, Sylvicultura oeconomica, in which he coined the German term for sustainability, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz said that the Nachhaltigkeit principle should be applied to the management of forests to ensure the perpetual supply of timber, and he urged the adoption of measures that would make forests a permanent economic resource. Over the next decades and centuries, the Nac hhaltigkeit principle spread through Central Europe and to India, the United States of America and elsewhere. Arguably, it was the start of the modern approach to sustainable forest management (SFM). According to an article by Küchli, forestry in Switzerland was influenced strongly by German approaches, but in the late 1800s it diverged towards what became known as close-to-nature forestry. This approach moved away from the earlier tendency to simplify forest stands towards the development of mi xed, naturally regenerating stands composed mainly of local species. Küchli thinks that close-to-nature forest management could be the most effective strategy in the face of climate change.
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    El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2014 (SOFIA)
    Oportunidades y desafíos
    2014
    En un mundo en el que más de 800 millones de personas siguen padeciendo malnutrición crónica y en el que se espera que la población mundial aumente en otros 2 000 millones hasta llegar a los 9 600 millones de personas para el 2050 (con una concentración en las zonas urbanas costeras), tenemos que enfrentar el inmenso desafío que supone alimentar a nuestro planeta y proteger al mismo tiempo sus recursos naturales para futuras generaciones. En esta nueva edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura, se destaca el importante papel que la pesca y la acuicultura desempeñan en la eliminación del hambre, el fomento de la salud y la reducción de la pobreza. Nunca antes se ha consumido tanto pescado ni se ha dependido tanto del sector para alcanzar una situación de bienestar. El pescado es muy nutritivo, una fuente vital de proteínas y nutrientes esenciales, especialmente para muchos miembros más pobres de nuestra comunidad mundial. La pesca y la acuicultura son una fuente no solo de salud, sino también de riqueza. El empleo en el sector ha crecido más rápido que la población mundial. El sector da empleo a decenas de millones de personas y es la base de los medios de vida de cientos de millones más. El pescado sigue siendo uno de los productos más comercializados en todo el mundo. Es especialmente importante para los países en desarrollo, pues en ocasiones tiene un valor que asciende a la mitad del total de los productos que dichos países comercializan. Sin embargo, es ne cesario considerar otros aspectos además de la economía y asegurar que el bienestar ambiental sea compatible con el bienestar humano a fin de que la prosperidad sostenible a largo plazo sea una realidad para todos. Para ello, fomentar la responsabilidad y la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura es fundamental para nuestra labor y nuestros objetivos. Reconocemos que la salud de nuestro mundo, así como nuestra propia salud y seguridad alimentaria futura, dependen de nuestra manera de tratar a este planeta azul. A fin de proporcionar una gestión más amplia y una gobernanza mejorada del sector, la FAO está promoviendo el Crecimiento Azul como un marco coherente para la ordenación sostenible y socioeconómica de nuestros recursos acuáticos. Anclado en los principios establecidos ya en 1995 en el Código de Conducta para la Pesca Responsable, el Crecimiento Azul se centra en la pesca de captura, la acuicultura, los servicios ecosistémicos, el comercio y la protección social. En consonan cia con el Marco estratégico revisado de la FAO, la iniciativa se centra en la promoción de la utilización sostenible y la conservación de los recursos acuáticos renovables de manera económica, social y ambientalmente responsable. Su objetivo es reconciliar y equilibrar las prioridades entre el crecimiento y la conservación, y entre la pesca industrial y artesanal y la acuicultura, asegurando beneficios equitativos para las comunidades. Para alcanzar estos objetivos, la iniciativa del Crecimient o Azul se nutre de conocimientos técnicos procedentes de toda la Organización. La FAO reconoce la importante contribución de la pesca en pequeña escala a la mitigación de la pobreza y a la seguridad alimentaria. A fin de fortalecer a las comunidades del sector, a menudo vulnerables y marginadas, la FAO ha venido apoyando activamente la elaboración de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala y ha estado colaborando con los gobiernos y los actores no estatales a fin de ayudar a los países en la aplicación de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos esfuerzos se corresponden en gran medida IV con el Año Internacional de la Agricultura Familiar en 2014, durante el cual seguiremos poniendo de relieve la importancia de la acuicultura, en especial de la piscicultura en pequeña escala, y apoyaremos su desarrollo. La producción mundial de pescado sigue creciendo a un ritm o más rápido que la población mundial y la acuicultura se mantiene como uno de los sectores de producción de alimentos de más rápido crecimiento. En 2012, la acuicultura estableció otro máximo histórico de producción y ahora proporciona casi la mitad del pescado destinado a la alimentación humana. Se prevé que esta proporción aumente un 62 % para el 2030, debido a la estabilización del rendimiento de la pesca de captura salvaje y al aumento considerable de la demanda de una nueva clase media mun dial. Si se desarrolla y practica responsablemente, la acuicultura puede generar beneficios duraderos para la seguridad alimentaria mundial y el crecimiento económico. El sector de la pesca y la acuicultura se enfrenta a grandes desafíos. Estos van desde el azote de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) a las prácticas perjudiciales de pesca, el despilfarro y la mala gestión de los asuntos públicos. Todos se pueden superar con una mayor voluntad política, alianzas estratégicas y una participación más plena de la sociedad civil y el sector privado. Es preciso fomentar la buena gobernanza garantizando la asimilación y aplicación de los instrumentos internacionales, tales como el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, y es necesario estimular soluciones innovadoras con las empresas y la industria. Todos tenemos un papel que desempeñar con objeto de facilitar que la pesca y la acuicultura prosperen de forma responsable y sostenible para las generaciones prese ntes y futuras. A este respecto, espero sinceramente que esta edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura les resulte un valioso instrumento de consulta y que mejore su comprensión de la función vital que la pesca y la acuicultura pueden desempeñar para realizar el futuro de seguridad alimentaria y sostenibilidad al que aspiramos.
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    Foresters tend to take a long-term view because trees take so long to grow. That may explain why foresters have led the way in developing the modern concept of sustainability. There are debates on where, when and by whom this concept arose, but in this edition of Unasylva, Schmithüsen makes a case for Hans Carl von Carlowitz as the catalytic figure. Three hundred years ago this year, von Carlowitz, a German mining administrator, was vexed by the dwindling supply of wood for the silver mines he o versaw, and he was critical of the profitdriven thinking that was causing overharvesting of the forest. He published a book, Sylvicultura oeconomica, in which he coined the German term for sustainability, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz said that the Nachhaltigkeit principle should be applied to the management of forests to ensure the perpetual supply of timber, and he urged the adoption of measures that would make forests a permanent economic resource. Over the next decades and centuries, the Nac hhaltigkeit principle spread through Central Europe and to India, the United States of America and elsewhere. Arguably, it was the start of the modern approach to sustainable forest management (SFM). According to an article by Küchli, forestry in Switzerland was influenced strongly by German approaches, but in the late 1800s it diverged towards what became known as close-to-nature forestry. This approach moved away from the earlier tendency to simplify forest stands towards the development of mi xed, naturally regenerating stands composed mainly of local species. Küchli thinks that close-to-nature forest management could be the most effective strategy in the face of climate change.
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    El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2014 (SOFIA)
    Oportunidades y desafíos
    2014
    En un mundo en el que más de 800 millones de personas siguen padeciendo malnutrición crónica y en el que se espera que la población mundial aumente en otros 2 000 millones hasta llegar a los 9 600 millones de personas para el 2050 (con una concentración en las zonas urbanas costeras), tenemos que enfrentar el inmenso desafío que supone alimentar a nuestro planeta y proteger al mismo tiempo sus recursos naturales para futuras generaciones. En esta nueva edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura, se destaca el importante papel que la pesca y la acuicultura desempeñan en la eliminación del hambre, el fomento de la salud y la reducción de la pobreza. Nunca antes se ha consumido tanto pescado ni se ha dependido tanto del sector para alcanzar una situación de bienestar. El pescado es muy nutritivo, una fuente vital de proteínas y nutrientes esenciales, especialmente para muchos miembros más pobres de nuestra comunidad mundial. La pesca y la acuicultura son una fuente no solo de salud, sino también de riqueza. El empleo en el sector ha crecido más rápido que la población mundial. El sector da empleo a decenas de millones de personas y es la base de los medios de vida de cientos de millones más. El pescado sigue siendo uno de los productos más comercializados en todo el mundo. Es especialmente importante para los países en desarrollo, pues en ocasiones tiene un valor que asciende a la mitad del total de los productos que dichos países comercializan. Sin embargo, es ne cesario considerar otros aspectos además de la economía y asegurar que el bienestar ambiental sea compatible con el bienestar humano a fin de que la prosperidad sostenible a largo plazo sea una realidad para todos. Para ello, fomentar la responsabilidad y la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura es fundamental para nuestra labor y nuestros objetivos. Reconocemos que la salud de nuestro mundo, así como nuestra propia salud y seguridad alimentaria futura, dependen de nuestra manera de tratar a este planeta azul. A fin de proporcionar una gestión más amplia y una gobernanza mejorada del sector, la FAO está promoviendo el Crecimiento Azul como un marco coherente para la ordenación sostenible y socioeconómica de nuestros recursos acuáticos. Anclado en los principios establecidos ya en 1995 en el Código de Conducta para la Pesca Responsable, el Crecimiento Azul se centra en la pesca de captura, la acuicultura, los servicios ecosistémicos, el comercio y la protección social. En consonan cia con el Marco estratégico revisado de la FAO, la iniciativa se centra en la promoción de la utilización sostenible y la conservación de los recursos acuáticos renovables de manera económica, social y ambientalmente responsable. Su objetivo es reconciliar y equilibrar las prioridades entre el crecimiento y la conservación, y entre la pesca industrial y artesanal y la acuicultura, asegurando beneficios equitativos para las comunidades. Para alcanzar estos objetivos, la iniciativa del Crecimient o Azul se nutre de conocimientos técnicos procedentes de toda la Organización. La FAO reconoce la importante contribución de la pesca en pequeña escala a la mitigación de la pobreza y a la seguridad alimentaria. A fin de fortalecer a las comunidades del sector, a menudo vulnerables y marginadas, la FAO ha venido apoyando activamente la elaboración de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala y ha estado colaborando con los gobiernos y los actores no estatales a fin de ayudar a los países en la aplicación de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos esfuerzos se corresponden en gran medida IV con el Año Internacional de la Agricultura Familiar en 2014, durante el cual seguiremos poniendo de relieve la importancia de la acuicultura, en especial de la piscicultura en pequeña escala, y apoyaremos su desarrollo. La producción mundial de pescado sigue creciendo a un ritm o más rápido que la población mundial y la acuicultura se mantiene como uno de los sectores de producción de alimentos de más rápido crecimiento. En 2012, la acuicultura estableció otro máximo histórico de producción y ahora proporciona casi la mitad del pescado destinado a la alimentación humana. Se prevé que esta proporción aumente un 62 % para el 2030, debido a la estabilización del rendimiento de la pesca de captura salvaje y al aumento considerable de la demanda de una nueva clase media mun dial. Si se desarrolla y practica responsablemente, la acuicultura puede generar beneficios duraderos para la seguridad alimentaria mundial y el crecimiento económico. El sector de la pesca y la acuicultura se enfrenta a grandes desafíos. Estos van desde el azote de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) a las prácticas perjudiciales de pesca, el despilfarro y la mala gestión de los asuntos públicos. Todos se pueden superar con una mayor voluntad política, alianzas estratégicas y una participación más plena de la sociedad civil y el sector privado. Es preciso fomentar la buena gobernanza garantizando la asimilación y aplicación de los instrumentos internacionales, tales como el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, y es necesario estimular soluciones innovadoras con las empresas y la industria. Todos tenemos un papel que desempeñar con objeto de facilitar que la pesca y la acuicultura prosperen de forma responsable y sostenible para las generaciones prese ntes y futuras. A este respecto, espero sinceramente que esta edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura les resulte un valioso instrumento de consulta y que mejore su comprensión de la función vital que la pesca y la acuicultura pueden desempeñar para realizar el futuro de seguridad alimentaria y sostenibilidad al que aspiramos.
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    Unasylva: 300 ans de foresterie durable
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    Les forestiers tendent à regarder à long terme parce que les arbres mettent longtemps à grandir. Cela pourrait expliquer pourquoi ils ont été les pionniers dans l’élaboration du concept moderne de durabilité. Si l’on débat encore pour savoir où, quand et à travers qui a émergé ce concept, dans ce numéro d’Unasylva, Schmithüsen plaide en faveur de Hans Carl von Carlowitz, en qui il voit la figure ayant catalysé le processus. Il y a trois cents ans cette année, von Carlowitz, un administrateur d es mines allemand, était contrarié de voir s’épuiser le bois devant approvisionner les mines d’argent qu’il supervisait; il était en outre fort critique à l’égard de la pensée exclusivement axée sur le profit, qui était à l’origine de la surexploitation des forêts. Il publia ainsi un ouvrage, Sylvicultura oeconomica, dans lequel il forgea le terme allemand désignant la durabilité, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz déclarait que le principe de la Nachhaltigkeit devait être appliqué à la gestion fores tière de façon à garantir un approvisionnement en bois perpétuel, et il incitait vigoureusement à adopter des mesures susceptibles de faire des forêts une ressource économique permanente. Au cours des décennies et des siècles suivants, le concept de la Nachhaltigkeit se diffusa, partant de l’Europe centrale pour se répandre en Inde, aux États-Unis d’Amérique et ailleurs. Selon toute probabilité, ce fut là le point de départ de l’approche moderne de gestion durable des forêts (GDF). Selon un ar ticle de Küchli, la foresterie suisse était fortement influencée par les approches allemandes mais, à la fin des années 1800, elle s’en détourna pour se diriger vers ce qui a fini par être connu sous le nom de foresterie proche de la nature. Cette démarche abandonna la tendance précédente consistant à simplifier les peuplements forestiers, et privilégia le développement de peuplements mixtes à régénération naturelle, composés principalement d’espèces locales. Pour Küchli, la gestion forestière p roche de la nature pourrait représenter la stratégie la plus efficace pour faire face aux changements climatiques.
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    Foresters tend to take a long-term view because trees take so long to grow. That may explain why foresters have led the way in developing the modern concept of sustainability. There are debates on where, when and by whom this concept arose, but in this edition of Unasylva, Schmithüsen makes a case for Hans Carl von Carlowitz as the catalytic figure. Three hundred years ago this year, von Carlowitz, a German mining administrator, was vexed by the dwindling supply of wood for the silver mines he o versaw, and he was critical of the profitdriven thinking that was causing overharvesting of the forest. He published a book, Sylvicultura oeconomica, in which he coined the German term for sustainability, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz said that the Nachhaltigkeit principle should be applied to the management of forests to ensure the perpetual supply of timber, and he urged the adoption of measures that would make forests a permanent economic resource. Over the next decades and centuries, the Nac hhaltigkeit principle spread through Central Europe and to India, the United States of America and elsewhere. Arguably, it was the start of the modern approach to sustainable forest management (SFM). According to an article by Küchli, forestry in Switzerland was influenced strongly by German approaches, but in the late 1800s it diverged towards what became known as close-to-nature forestry. This approach moved away from the earlier tendency to simplify forest stands towards the development of mi xed, naturally regenerating stands composed mainly of local species. Küchli thinks that close-to-nature forest management could be the most effective strategy in the face of climate change.
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    Oportunidades y desafíos
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    En un mundo en el que más de 800 millones de personas siguen padeciendo malnutrición crónica y en el que se espera que la población mundial aumente en otros 2 000 millones hasta llegar a los 9 600 millones de personas para el 2050 (con una concentración en las zonas urbanas costeras), tenemos que enfrentar el inmenso desafío que supone alimentar a nuestro planeta y proteger al mismo tiempo sus recursos naturales para futuras generaciones. En esta nueva edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura, se destaca el importante papel que la pesca y la acuicultura desempeñan en la eliminación del hambre, el fomento de la salud y la reducción de la pobreza. Nunca antes se ha consumido tanto pescado ni se ha dependido tanto del sector para alcanzar una situación de bienestar. El pescado es muy nutritivo, una fuente vital de proteínas y nutrientes esenciales, especialmente para muchos miembros más pobres de nuestra comunidad mundial. La pesca y la acuicultura son una fuente no solo de salud, sino también de riqueza. El empleo en el sector ha crecido más rápido que la población mundial. El sector da empleo a decenas de millones de personas y es la base de los medios de vida de cientos de millones más. El pescado sigue siendo uno de los productos más comercializados en todo el mundo. Es especialmente importante para los países en desarrollo, pues en ocasiones tiene un valor que asciende a la mitad del total de los productos que dichos países comercializan. Sin embargo, es ne cesario considerar otros aspectos además de la economía y asegurar que el bienestar ambiental sea compatible con el bienestar humano a fin de que la prosperidad sostenible a largo plazo sea una realidad para todos. Para ello, fomentar la responsabilidad y la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura es fundamental para nuestra labor y nuestros objetivos. Reconocemos que la salud de nuestro mundo, así como nuestra propia salud y seguridad alimentaria futura, dependen de nuestra manera de tratar a este planeta azul. A fin de proporcionar una gestión más amplia y una gobernanza mejorada del sector, la FAO está promoviendo el Crecimiento Azul como un marco coherente para la ordenación sostenible y socioeconómica de nuestros recursos acuáticos. Anclado en los principios establecidos ya en 1995 en el Código de Conducta para la Pesca Responsable, el Crecimiento Azul se centra en la pesca de captura, la acuicultura, los servicios ecosistémicos, el comercio y la protección social. En consonan cia con el Marco estratégico revisado de la FAO, la iniciativa se centra en la promoción de la utilización sostenible y la conservación de los recursos acuáticos renovables de manera económica, social y ambientalmente responsable. Su objetivo es reconciliar y equilibrar las prioridades entre el crecimiento y la conservación, y entre la pesca industrial y artesanal y la acuicultura, asegurando beneficios equitativos para las comunidades. Para alcanzar estos objetivos, la iniciativa del Crecimient o Azul se nutre de conocimientos técnicos procedentes de toda la Organización. La FAO reconoce la importante contribución de la pesca en pequeña escala a la mitigación de la pobreza y a la seguridad alimentaria. A fin de fortalecer a las comunidades del sector, a menudo vulnerables y marginadas, la FAO ha venido apoyando activamente la elaboración de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala y ha estado colaborando con los gobiernos y los actores no estatales a fin de ayudar a los países en la aplicación de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos esfuerzos se corresponden en gran medida IV con el Año Internacional de la Agricultura Familiar en 2014, durante el cual seguiremos poniendo de relieve la importancia de la acuicultura, en especial de la piscicultura en pequeña escala, y apoyaremos su desarrollo. La producción mundial de pescado sigue creciendo a un ritm o más rápido que la población mundial y la acuicultura se mantiene como uno de los sectores de producción de alimentos de más rápido crecimiento. En 2012, la acuicultura estableció otro máximo histórico de producción y ahora proporciona casi la mitad del pescado destinado a la alimentación humana. Se prevé que esta proporción aumente un 62 % para el 2030, debido a la estabilización del rendimiento de la pesca de captura salvaje y al aumento considerable de la demanda de una nueva clase media mun dial. Si se desarrolla y practica responsablemente, la acuicultura puede generar beneficios duraderos para la seguridad alimentaria mundial y el crecimiento económico. El sector de la pesca y la acuicultura se enfrenta a grandes desafíos. Estos van desde el azote de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) a las prácticas perjudiciales de pesca, el despilfarro y la mala gestión de los asuntos públicos. Todos se pueden superar con una mayor voluntad política, alianzas estratégicas y una participación más plena de la sociedad civil y el sector privado. Es preciso fomentar la buena gobernanza garantizando la asimilación y aplicación de los instrumentos internacionales, tales como el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, y es necesario estimular soluciones innovadoras con las empresas y la industria. Todos tenemos un papel que desempeñar con objeto de facilitar que la pesca y la acuicultura prosperen de forma responsable y sostenible para las generaciones prese ntes y futuras. A este respecto, espero sinceramente que esta edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura les resulte un valioso instrumento de consulta y que mejore su comprensión de la función vital que la pesca y la acuicultura pueden desempeñar para realizar el futuro de seguridad alimentaria y sostenibilidad al que aspiramos.
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    Book (stand-alone)
    Unasylva: 300 ans de foresterie durable
    Vol 64
    2013
    Also available in:

    Les forestiers tendent à regarder à long terme parce que les arbres mettent longtemps à grandir. Cela pourrait expliquer pourquoi ils ont été les pionniers dans l’élaboration du concept moderne de durabilité. Si l’on débat encore pour savoir où, quand et à travers qui a émergé ce concept, dans ce numéro d’Unasylva, Schmithüsen plaide en faveur de Hans Carl von Carlowitz, en qui il voit la figure ayant catalysé le processus. Il y a trois cents ans cette année, von Carlowitz, un administrateur d es mines allemand, était contrarié de voir s’épuiser le bois devant approvisionner les mines d’argent qu’il supervisait; il était en outre fort critique à l’égard de la pensée exclusivement axée sur le profit, qui était à l’origine de la surexploitation des forêts. Il publia ainsi un ouvrage, Sylvicultura oeconomica, dans lequel il forgea le terme allemand désignant la durabilité, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz déclarait que le principe de la Nachhaltigkeit devait être appliqué à la gestion fores tière de façon à garantir un approvisionnement en bois perpétuel, et il incitait vigoureusement à adopter des mesures susceptibles de faire des forêts une ressource économique permanente. Au cours des décennies et des siècles suivants, le concept de la Nachhaltigkeit se diffusa, partant de l’Europe centrale pour se répandre en Inde, aux États-Unis d’Amérique et ailleurs. Selon toute probabilité, ce fut là le point de départ de l’approche moderne de gestion durable des forêts (GDF). Selon un ar ticle de Küchli, la foresterie suisse était fortement influencée par les approches allemandes mais, à la fin des années 1800, elle s’en détourna pour se diriger vers ce qui a fini par être connu sous le nom de foresterie proche de la nature. Cette démarche abandonna la tendance précédente consistant à simplifier les peuplements forestiers, et privilégia le développement de peuplements mixtes à régénération naturelle, composés principalement d’espèces locales. Pour Küchli, la gestion forestière p roche de la nature pourrait représenter la stratégie la plus efficace pour faire face aux changements climatiques.
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    Document
    Unasylva: 300 years of sustainable forestry
    Vol 64
    2013
    Also available in:

    Foresters tend to take a long-term view because trees take so long to grow. That may explain why foresters have led the way in developing the modern concept of sustainability. There are debates on where, when and by whom this concept arose, but in this edition of Unasylva, Schmithüsen makes a case for Hans Carl von Carlowitz as the catalytic figure. Three hundred years ago this year, von Carlowitz, a German mining administrator, was vexed by the dwindling supply of wood for the silver mines he o versaw, and he was critical of the profitdriven thinking that was causing overharvesting of the forest. He published a book, Sylvicultura oeconomica, in which he coined the German term for sustainability, Nachhaltigkeit. Von Carlowitz said that the Nachhaltigkeit principle should be applied to the management of forests to ensure the perpetual supply of timber, and he urged the adoption of measures that would make forests a permanent economic resource. Over the next decades and centuries, the Nac hhaltigkeit principle spread through Central Europe and to India, the United States of America and elsewhere. Arguably, it was the start of the modern approach to sustainable forest management (SFM). According to an article by Küchli, forestry in Switzerland was influenced strongly by German approaches, but in the late 1800s it diverged towards what became known as close-to-nature forestry. This approach moved away from the earlier tendency to simplify forest stands towards the development of mi xed, naturally regenerating stands composed mainly of local species. Küchli thinks that close-to-nature forest management could be the most effective strategy in the face of climate change.
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    Book (series)
    El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2014 (SOFIA)
    Oportunidades y desafíos
    2014
    En un mundo en el que más de 800 millones de personas siguen padeciendo malnutrición crónica y en el que se espera que la población mundial aumente en otros 2 000 millones hasta llegar a los 9 600 millones de personas para el 2050 (con una concentración en las zonas urbanas costeras), tenemos que enfrentar el inmenso desafío que supone alimentar a nuestro planeta y proteger al mismo tiempo sus recursos naturales para futuras generaciones. En esta nueva edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura, se destaca el importante papel que la pesca y la acuicultura desempeñan en la eliminación del hambre, el fomento de la salud y la reducción de la pobreza. Nunca antes se ha consumido tanto pescado ni se ha dependido tanto del sector para alcanzar una situación de bienestar. El pescado es muy nutritivo, una fuente vital de proteínas y nutrientes esenciales, especialmente para muchos miembros más pobres de nuestra comunidad mundial. La pesca y la acuicultura son una fuente no solo de salud, sino también de riqueza. El empleo en el sector ha crecido más rápido que la población mundial. El sector da empleo a decenas de millones de personas y es la base de los medios de vida de cientos de millones más. El pescado sigue siendo uno de los productos más comercializados en todo el mundo. Es especialmente importante para los países en desarrollo, pues en ocasiones tiene un valor que asciende a la mitad del total de los productos que dichos países comercializan. Sin embargo, es ne cesario considerar otros aspectos además de la economía y asegurar que el bienestar ambiental sea compatible con el bienestar humano a fin de que la prosperidad sostenible a largo plazo sea una realidad para todos. Para ello, fomentar la responsabilidad y la sostenibilidad de la pesca y la acuicultura es fundamental para nuestra labor y nuestros objetivos. Reconocemos que la salud de nuestro mundo, así como nuestra propia salud y seguridad alimentaria futura, dependen de nuestra manera de tratar a este planeta azul. A fin de proporcionar una gestión más amplia y una gobernanza mejorada del sector, la FAO está promoviendo el Crecimiento Azul como un marco coherente para la ordenación sostenible y socioeconómica de nuestros recursos acuáticos. Anclado en los principios establecidos ya en 1995 en el Código de Conducta para la Pesca Responsable, el Crecimiento Azul se centra en la pesca de captura, la acuicultura, los servicios ecosistémicos, el comercio y la protección social. En consonan cia con el Marco estratégico revisado de la FAO, la iniciativa se centra en la promoción de la utilización sostenible y la conservación de los recursos acuáticos renovables de manera económica, social y ambientalmente responsable. Su objetivo es reconciliar y equilibrar las prioridades entre el crecimiento y la conservación, y entre la pesca industrial y artesanal y la acuicultura, asegurando beneficios equitativos para las comunidades. Para alcanzar estos objetivos, la iniciativa del Crecimient o Azul se nutre de conocimientos técnicos procedentes de toda la Organización. La FAO reconoce la importante contribución de la pesca en pequeña escala a la mitigación de la pobreza y a la seguridad alimentaria. A fin de fortalecer a las comunidades del sector, a menudo vulnerables y marginadas, la FAO ha venido apoyando activamente la elaboración de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala y ha estado colaborando con los gobiernos y los actores no estatales a fin de ayudar a los países en la aplicación de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques. Estos esfuerzos se corresponden en gran medida IV con el Año Internacional de la Agricultura Familiar en 2014, durante el cual seguiremos poniendo de relieve la importancia de la acuicultura, en especial de la piscicultura en pequeña escala, y apoyaremos su desarrollo. La producción mundial de pescado sigue creciendo a un ritm o más rápido que la población mundial y la acuicultura se mantiene como uno de los sectores de producción de alimentos de más rápido crecimiento. En 2012, la acuicultura estableció otro máximo histórico de producción y ahora proporciona casi la mitad del pescado destinado a la alimentación humana. Se prevé que esta proporción aumente un 62 % para el 2030, debido a la estabilización del rendimiento de la pesca de captura salvaje y al aumento considerable de la demanda de una nueva clase media mun dial. Si se desarrolla y practica responsablemente, la acuicultura puede generar beneficios duraderos para la seguridad alimentaria mundial y el crecimiento económico. El sector de la pesca y la acuicultura se enfrenta a grandes desafíos. Estos van desde el azote de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) a las prácticas perjudiciales de pesca, el despilfarro y la mala gestión de los asuntos públicos. Todos se pueden superar con una mayor voluntad política, alianzas estratégicas y una participación más plena de la sociedad civil y el sector privado. Es preciso fomentar la buena gobernanza garantizando la asimilación y aplicación de los instrumentos internacionales, tales como el Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, y es necesario estimular soluciones innovadoras con las empresas y la industria. Todos tenemos un papel que desempeñar con objeto de facilitar que la pesca y la acuicultura prosperen de forma responsable y sostenible para las generaciones prese ntes y futuras. A este respecto, espero sinceramente que esta edición de El estado mundial de la pesca y la acuicultura les resulte un valioso instrumento de consulta y que mejore su comprensión de la función vital que la pesca y la acuicultura pueden desempeñar para realizar el futuro de seguridad alimentaria y sostenibilidad al que aspiramos.

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