Thumbnail Image

La recesión económica mundial causada por la COVID-19: evitar el hambre debe ser un objetivo central del estímulo económico











FAO. 2020. ​La recesión económica mundial causada por la COVID-19: evitar el hambre debe ser un objetivo central del estímulo económico. Roma. 




Related items

Showing items related by metadata.

  • Thumbnail Image
    Book (series)
    El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2020
    Transformación de los sistemas alimentarios para que promuevan dietas asequibles y saludables
    2020
    La información actualizada sobre numerosos países ha hecho posible estimar el hambre en el mundo con mayor precisión este año. En particular, los datos a los que se ha tenido acceso recientemente han permitido revisar la serie completa de estimaciones de la subalimentación correspondientes a China desde el año 2000, lo cual ha dado lugar a una importante variación a la baja de la serie relativa al número de personas subalimentadas en el mundo. No obstante, la revisión confirma la tendencia sobre la que se ha informado en ediciones anteriores: el número de personas afectadas por el hambre a nivel mundial ha ido aumentando lentamente desde 2014. El informe muestra asimismo que la carga de la malnutrición en todas sus formas sigue constituyendo un desafío. Se han realizado algunos progresos en relación con el retraso del crecimiento infantil, el bajo peso al nacer y la lactancia maternal exclusiva, aunque a un ritmo demasiado lento todavía. En relación con el sobrepeso infantil no se han logrado mejoras y la obesidad en adultos está aumentando en todas las regiones.En el informe se complementa la evaluación habitual de la seguridad alimentaria y la nutrición con previsions sobre cómo podría ser el mundo en 2030 si continúan las tendencias del último decenio. Las previsions muestran que el mundo no está en vías de lograr el objetivo del hambre cero para 2030 y, pese a que se han realizado ciertos progresos, tampoco lleva camino de lograr las metas mundiales sobre nutrición, de acuerdo con la mayoría de los indicadores. Es probable que la seguridad alimentaria y el estado nutricional de los grupos de población más vulnerables se deterioren aún más debido a las repercusiones socioeconómicas y sanitarias de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).
  • Thumbnail Image
    Brochure, flyer, fact-sheet
    Programa de la FAO de respuesta y recuperación ante la pandemia COVID-19 - Comercio y normas de inocuidad de alimentos
    Facilitar y acelerar el comercio alimentario y agrícola durante la pandemia COVID-19 y más allá
    2021
    La pandemia de COVID-19 tendrá un impacto sin precedentes en el comercio mundial y regional. Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), el comercio mundial de mercancías en 2020 podría caer hasta en un 32%. La situación actual no se parece a ninguna otra crisis alimentaria o sanitaria de nuestra época, con choques paralelos de oferta y demanda de alcance global. La escasez de mano de obra por la restricción de la movilidad está afectando a todos los aspectos de las cadenas de suministro de alimentos y productos agrícolas, desde la producción hasta la elaboración y la venta al por menor, lo que conlleva riesgos tanto inmediatos como a largo plazo para la producción y la disponibilidad de alimentos. Al mismo tiempo, la enorme escala de la recesión económica, con pérdidas de empleo generalizadas y reducciones en los ingresos y las remesas, está suscitando una gran preocupación en torno al hambre y la malnutrición. Los grupos más vulnerables ya sufren de pobreza y padecen inseguridad alimentaria, especialmente en países afectados por múltiples crisis (variabilidad meteorológica extrema, plagas de langostas del desierto y enfermedades de plantas y animales), quienes están sufriendo una importante depreciación de sus divisas (sobre todo las economías que dependen de los productos básicos), y los afectados por conflictos, donde los vínculos logísticos y de distribución de la cadena de suministro ya son de por sí frágiles. Todo ello ha llevado a muchos países a adoptar distintas medidas para proteger a sus poblaciones de la crisis. Las restricciones comerciales puntuales han sido un aspecto habitual de la respuesta inmediata, tanto las restricciones a las importaciones por preocupaciones relativas a la inocuidad de los alimentos que no tienen necesariamente una base científica, como las restricciones a las exportaciones por preocupaciones relativas a la disponibilidad de alimentos en el país y la incertidumbre de los mercados. Se ha comprobado que este tipo de medidas no hacen sino exacerbar la situación y provocar perturbaciones en las cadenas de suministro. Por tanto, para mitigar los efectos de crisis como la pandemia COVID-19, en lugar de restringir el comercio, lo que en realidad haría falta sería facilitar y potenciar ese comercio, tanto dentro de las regiones como entre ellas y mejorar el acceso a los mercados.
  • Thumbnail Image
    Book (series)
    Perspectivas de cosechas y situación alimentaria, No. 1 marzo 2016 2016
    Also available in:

    El pronóstico inicial de la FAO para la producción mundial de trigo en 2016 apunta a un ligero descenso, con la expectativa de una menor producción en Europa y los Estados Unidos de América. PAÍSES NECESITADOS DE AYUDA EXTERNA: La FAO estima que, a nivel mundial, 34 países, incluyendo 27 en África, necesitan ayuda alimentaria externa. Los conflictos civiles continúan afectando gravemente la seguridad alimentaria de varios países, mientras que en otros las condiciones meteorológicas adversas -en algunos casos vinculadas a El Niño- rebajaron la producción, limitando el acceso a los alimentos y haciendo subir los precios al consumidor. ÁFRICA: La meteorología adversa redujo la producción de cereales en 2015, llevando a un aumento significativo del número de personas con inseguridad alimentaria en varios países, con conflictos que afectan aún más a a seguridad alimentaria y al sector agrícola en diversos lugares. La siembra de las cosechas de 2016 ha comenzado en África central, oriental y occidental. mientras que en África meridional –donde se espera que la cosecha comience a partir de abril- las condiciones de sequía asociadas a El Niño han reducido notablemente las perspectivas de producción, con graves consecuencias negativas para la seguridad alimentaria en el subregión. En África del Norte, las perspectivas de producción de 2016 son variables, habiendo bajado con la sequía en curso en Marruecos y Argelia. ASIA: Las perspectivas para la producción de los cultivos de invierno de 2016 son en general favorables, con los pronósticos iniciales que apuntan a abundantes cosechas de trigo en la mayoría de los países. En el Cercano Oriente, sin embargo, los conflictos persistentes en Iraq, la República Árabe Siria y Yemen han seguido erosionando la capacidad del sector agrícola, lo que afecta las perspectivas de producción de 2016 y empeorando aun más la crisis humanitaria. La producción regional de cereales en 2015 se estima por encima del nivel del año anterior, principal mente como consecuencia de mayores cosechas en China y Turquía, compensando una menor producción en varios países del Lejano Oriente, en particular la India. AMERICA LATINA Y EL CARIBE: A principios de 2016 las perspectivas de producción de cereales son en general favorables, con cosechas que se espera se mantengan en niveles elevados, principalmente como resultado de la elevada producción prevista en México y América del Sur. En el resto de América Central y el Caribe –a pesar del aumento de pr oducción esperado en México- la continuación de condiciones secas vinculadas a El Niño puede mantener la producción deprimida en 2016. En América del Sur, se pronostica una ligera disminución de la producción de cereales en 2016 respecto al nivel récord del año anterior, debido principalmente a una contracción de la superficie sembrada, pero se espera que se mantenga por encima del promedio.

Users also downloaded

Showing related downloaded files

No results found.